Los servicios de Rodalies RENFE en Cataluña siguen acumulando incidencias, retrasos y averías que afectan a muchas de personas diariamente. Esta situación ha provocado un debate social y actual que genera mucha inquietud en todo el país.
Las principales causas han sido las malas infraestructuras, antiguas y mal mantenidas. Y eso ha sido causado por la nula inversión en el mantenimiento y la renovación de los trenes y las vías. Todo ello sumado a una escasez de inversión histórica en la red de Rodalies, por la priorización de otros proyectos como el AVE, y el estado dificulta una respuesta rápida.
Las consecuencias de esta situación son muy abundantes, como los accidentes de las líneas: R4 (Gelida-2026, Vacarisses-2018), R4 y R12(Castellgalí-2019), entre otros.
Esto ha causado retrasos frecuentes, donde la gente que quería subir, se encontraba que el tren no pasaba por aquella línea aquel día, o estaba tan lleno que no cabían más personas.
Mucha gente que antes dependía del tren, ahora tiene que buscar una segunda opción para llegar puntual al trabajo o los estudios. Así que las carreteras hay mucho más tráfico, contaminación y accidentes.
Algunas de las soluciones propuestas, han sido invertir más dinero en las vías, trenes, maquinismos, ya que no ha sido suficiente lo que han hecho durante estos años, y también un mayor mantenimiento, para prevenir posibles incidentes.
Esto también implica ofrecer información más clara y rápida para los pasajeros para que se puedan organizar en caso de que anulen los viajes en tren aquel día.
El mal funcionamiento de RENFE, no solo afecta a la movilidad de los ciudadanos de Cataluña, sino que también crea un conflicto político, y tensión entre Cataluña y España.
